La propiedad
En cuba no existe propiedad colectiva sino propiedad estatal. El estado
planifica y gestiona todo el sistema productivo para luego distribuir
los beneficios en el país y en mantener el sistema.
El estado cubre todas las ramas de la producción, prestando a
cambio sanidad y educación gratuita y comerciando para conseguir
los productos escasos en la isla. Por lo tanto la mayor parte de los
medios de producción y del suelo son propiedad del estado. Las
unicas excepciones son las empresas mixtas relacionadas con el turismo,
las pequeñas propiedades agrícolas y los pequeños
comercios privados que empiezan a aparecer a partir de los 90s.
La vivienda
La vivienda es en su totalidad propiedad del estado y se distribuye
de forma mas o menos equitativa entre la población. No se puede
comprar, alquilar o vender casas, es el estado el único que las
asigna por lo que en teoria todo ciudadano tiene acceso a una vivienda
digna. Es cierto que no existen los anillos de chabolas en torno a las
grandes urbes que existen en las metrópolis Latinoamericanas,
sin embargo hay muchos casos a los que podemos calificar de infravivienda.
Las casas son rehabilitadas en su mayoría por sus moradores a
excepción de políticas concretas como la regeneración
del casco viejo de la Habana. La necesidad de vivienda se cubre mediante
obras estatales de polígonos, tanto en las ciudades como en los
pueblos, otras vías son la autoconstrucción subvencionada
por el estado. Sin embargo la escasez de material en el mercado oficial
y su carestía en el negro hacen difícil las reparaciones
y mejora de las viviendas tanto para las subvencionadas como las que
no, encontrándose un gran numero de viviendas en un avanzado
nivel de deterioro.
Los problemas de infravivienda se dan tanto en oriente como occidente,
sin embargo el chabolismo, bastante escaso en comparación con
otros lugares, se asocia con la emigración ilegal de oriente
a occidente, fruto de los desequilibrios regionales.
La movilidad dentro de la isla se ve coartada debido a la rígida
planificación del estado sobre los trabajadores. La necesidad
obliga a la emigración ilegal desde las áreas marginales
haca las turísticas donde poder “inventar” y obtener
dólares del turismo (jineteras(4), mercado negro,...) o ser policía.
Estas situaciones empujan a actitudes discriminatorias hacia los orientales
emigrados por parte del resto de la población, sin embargo no
he encontrado ningún vestigio de discriminación racial.
La rígida planificación de la vivienda y el intento de
fijar la población en sus residencias, crea como consecuencia
un mercado negra de compra-venta de viviendas ( probablemente de reducidas
dimensiones). La principal función de este mercado es facilitar
los desplazamientos hacia las concentraciones humanas de Santiago o
la Habana y da escasos beneficios por lo que su tamaño es reducido.
Junto a viviendas muy degradadas, coexisten una minoría de viviendas
con todo tipo de comodidades occidentales. Estas pertenecen a aquellos
individuos con un medio para obtener divisas USA, ya sea por tener familiares
en el extranjero o por otros medios. Estas familiar son las mismas que
pueden optar a una cierta movilidad dentro de la isla.
La propiedad de la producción
La propiedad de los medios de producción es casi en su totalidad
estatal. La practica totalidad de la
industria transformadora, concentrada
en los grandes núcleos de población de occidente, es propiedad
del estado. La consecuencia más directa de esto, unido a los
bajos salarios, es una desincentivación notable de los trabajadores.
En las industrias más productivas, como es el caso de algunas
industrias extractivas, los trabajadores son incentivados según
la cantidad de producción y adquieren favores en el racionamiento
de los alimentos. Sin embargo en la mayoría de la industria el
salario del trabajador no guarda ninguna relación con la calidad
o intensidad del trabajo, esto hace que la producción de muchas
industrias este muy por debajo de su potencial. Este es el caso de las
canteras por ejemplo, lo que afecta a la sociedad y su conjunto dada
la escasez de materiales de construcción y la notable necesidad
de rehabilitación de muchas viviendas.
En la agricultura las grandes explotaciones son de propiedad estatal
y los trabajadores reciben un salario, son los jornaleros lo que, dentro
de la agricultura, tienen peores condiciones laborales. En los cultivos
más rentables se incentiva a los trabajadores con una proporción
de los beneficios de la producción, pero esto evidentemente no
es posible en la mayoría de los cultivos.
Existen cooperativas de pequeños propietarios y pequeñas
explotaciones aisladas que deben vender la mayor parte de su producción
al estado, pudiendo vender libremente otra parte de su producción
a través de tramites burocráticos, la dificultad de estos
tramites empuja a muchos productores al mercado negro –también
la posibilidad de extraer mayor beneficio -. Existe una buena cantidad
de agricultura de autoconsumo en pequeñas explotaciones que suele
convivir con la venta de parte de la producción al estado.
Tradicionalmente Cuba depende del monocultivo de azúcar, apoyado
por el café, cacao, tabaco... sin embargo los bajos precios del
mercado hacen imposible continuar por mas tiempo con este tipo de producción.
Cuba ha empezado a perder dinero con la exportación de azúcar.
En aras de rentabilizar el cultivo de la caña, se han desarrollado
procesos de diversificación de los usos comerciales de la caña.
Uno de los mas interesantes es la producción de biomasa y biocombustible
con la caña.
La poca rentabilidad de las grande parcelas dirigidas a la exportación
ha obligado, para la planificación para las próximas campañas,
a introducir la idea de sustituir la economía agrícola
dependiente de la exportación de azúcar, hacia una agricultura
de autoabastecimiento, dirigida a cubrir las necesidades alimenticias
de la población. En este sentido a partir de los 90s se empezaron
a poner en cultivo grandes solares dentro de las ciudades, para cubrir
algunos alimentas basicos. Este tipo de huertos urbanos destinados a
abastecer los mercados de las ciudades, los he podido observar en La
Habana y Santiago.


No hay comentarios:
Publicar un comentario