Más de una docena de empresas estatales cubanas fueron autorizadas a
vender de forma mayorista a personas jurídicas de manera independiente.
La norma, cuyos detalles fueron publicados el viernes en la Gaceta
Oficial, es un pequeño
paso para destrabar la cadena de comercialización
de las grandes empresas públicas, pero en el corto plazo no tendrá
impacto en los casi medio millón de emprendedores y empleados autónomos
cubanos surgidos de las recientes reformas, informa The Associated Press.
Según la resolución del Ministerio de Economía y Planificación "se
facultan para aplicar el experimento empresarial" a unas 15 compañías,
las cuales podrán ofrecer los sobrantes de su producción luego de
cumplir los contratos con el Estado y a precios mayoristas.
¿Qué opinas de esta nueva medida en Cuba? Participa en nuestros Foros.
Entre las firmas hay productoras de alambres de púas, cemento,
productos químicos, carpintería de aluminio o piezas para transporte
colectivo y cuero, entre otras.
¿Qué pasa con las personas naturales?
Hasta ahora las empresas estaban limitadas en la comercialización y
debían pasar toda suerte de permisos y trabas burocráticas para sacar su
mercancía, lo que suele estancar la productividad.
La AP acota que la norma no habla sobre las personas
naturales, o sea, sobre los 460 mil trabajadores independientes o
emprendedores que todavía no cuentan con un mercado mayorista en la isla
y que recientemente recibieron la noticia de que no podrán vender más
productos traídos del extranjero -por ejemplo ropa y calzado- como lo
hacían.
Sin embargo, podrían beneficiar a las recién surgidas cooperativas de construcción, textiles y de transporte, entre otras.
Un mercado mayorista para los emprendedores y comerciantes ambulantes
es una de las principales demandas de estos y las autoridades indicaron
que esperan formar uno en los próximos años.
La nueva norma para las empresas indicó que las operaciones por fuera
de las obligaciones para ofertar a personas jurídicas serán autorizadas
por los propios directivos de la firma y podrán ser en pesos cubanos o
pesos convertibles, cualquiera de las dos monedas que circulan en la
isla y que las autoridades comenzaron a unificar.
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lunes, 2 de diciembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
Privatizan los baños públicos en Cuba
Las reformas económicas, tímidas pero resueltas, avanzan en Cuba. El
Gobierno acaba de anunciar la privatización de los baños públicos y
entregó su administración a la tenue iniciativa privada, encuadrada en
una nueva categoría de trabajo por cuenta propia, los 'encargados de los
baños'.
El decreto oficial, publicado en La Habana por la 'Gaceta Oficial', establece incluso la tabla de precios que deberá ser aplicada, divide a la 'industria' de los baños públicos en cinco
categorías y obliga a la firma de contratos de dos páginas entre el nuevo arrendatario del negocio y el estado.
Usar uno de los baños públicos pasará a costar 1 peso cubano, lo equivalente a 4 centavos de dólar al cambio oficial, pero podría ser más caro si el cliente quiere disponer de servicios adicionales como el perfume, talco, cosméticos, jabón y duchas, cuyos precios serán establecidos por el viejo mercado de la oferta y la demanda, establece la resolución 512/2013 firmada por el ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo Rodríguez.
Pero si en el papel todo parece organizado, el problema es poner en marcha la nueva industria que, a todas luces, va a sufrir el embiste de la burocracia oficial. Así, de acuerdo con la resolución, antes de comenzar a operar los baños, los especialistas de los servicios municipales deben analizar con los encargados actuales cuáles están en condiciones de ser privatizados y establecer las potenciales ganancias, en aras de crear las cinco categorías en que serán ubicados a los efectos de Hacienda.
El primer aspecto a determinar, establece la resolución, es el número de potenciales clientes que utilicen las instalaciones sanitarias y la cantidad de dinero recaudada, sea por el uso del baño público en sí o alguno de los servicios adicionales. En función de estos resultados, se decidirá el precio del alquiler que los nuevos dueños deberán pagar al estado y establecer los impuestos a pagar. De todos modos, de momento, los potenciales dueños no tendrán que preocuparse de este último detalle porque durante el primer año, "como un estímulo para garantizar el mantenimiento, la restauración e higienización del baño" no se cobraran impuestos, explicó el ministro cubano.
Una vez determinado el número de potenciales clientes, los baños públicos serán divididos en cinco categorías: aquellos que recauden menos de 69 pesos cubanos al día estarán en la categoría más baja y los que superen los 259 pesos diarios se ubicarán en la categoría más alta. A partir de entonces, el estado pasará a cobrar 500 pesos al mes por el alquiler de los baños en la categoría más alta, o sea, los más frecuentados, mientras aquellos con menor clientela pagaran únicamente 20 pesos mensuales.
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos baños públicos hay en Cuba, ya que su construcción nunca constituyó una prioridad para el Gobierno en los últimos 50 años. Sin embargo, varias fuentes en la capital cubana dijeron a ELMUNDO.es que en los últimos meses han florecido instalaciones improvisadas construidas arriba de carretas y camiones, que sirven esos propósitos. También, se han habilitado portátiles de plástico en las esquinas que, normalmente, son usados durante las fiestas populares, como los carnavales.
El decreto oficial, publicado en La Habana por la 'Gaceta Oficial', establece incluso la tabla de precios que deberá ser aplicada, divide a la 'industria' de los baños públicos en cinco
categorías y obliga a la firma de contratos de dos páginas entre el nuevo arrendatario del negocio y el estado.
Usar uno de los baños públicos pasará a costar 1 peso cubano, lo equivalente a 4 centavos de dólar al cambio oficial, pero podría ser más caro si el cliente quiere disponer de servicios adicionales como el perfume, talco, cosméticos, jabón y duchas, cuyos precios serán establecidos por el viejo mercado de la oferta y la demanda, establece la resolución 512/2013 firmada por el ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo Rodríguez.
Pero si en el papel todo parece organizado, el problema es poner en marcha la nueva industria que, a todas luces, va a sufrir el embiste de la burocracia oficial. Así, de acuerdo con la resolución, antes de comenzar a operar los baños, los especialistas de los servicios municipales deben analizar con los encargados actuales cuáles están en condiciones de ser privatizados y establecer las potenciales ganancias, en aras de crear las cinco categorías en que serán ubicados a los efectos de Hacienda.
El primer aspecto a determinar, establece la resolución, es el número de potenciales clientes que utilicen las instalaciones sanitarias y la cantidad de dinero recaudada, sea por el uso del baño público en sí o alguno de los servicios adicionales. En función de estos resultados, se decidirá el precio del alquiler que los nuevos dueños deberán pagar al estado y establecer los impuestos a pagar. De todos modos, de momento, los potenciales dueños no tendrán que preocuparse de este último detalle porque durante el primer año, "como un estímulo para garantizar el mantenimiento, la restauración e higienización del baño" no se cobraran impuestos, explicó el ministro cubano.
Una vez determinado el número de potenciales clientes, los baños públicos serán divididos en cinco categorías: aquellos que recauden menos de 69 pesos cubanos al día estarán en la categoría más baja y los que superen los 259 pesos diarios se ubicarán en la categoría más alta. A partir de entonces, el estado pasará a cobrar 500 pesos al mes por el alquiler de los baños en la categoría más alta, o sea, los más frecuentados, mientras aquellos con menor clientela pagaran únicamente 20 pesos mensuales.
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos baños públicos hay en Cuba, ya que su construcción nunca constituyó una prioridad para el Gobierno en los últimos 50 años. Sin embargo, varias fuentes en la capital cubana dijeron a ELMUNDO.es que en los últimos meses han florecido instalaciones improvisadas construidas arriba de carretas y camiones, que sirven esos propósitos. También, se han habilitado portátiles de plástico en las esquinas que, normalmente, son usados durante las fiestas populares, como los carnavales.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Las propiedades
La propiedad
En cuba no existe propiedad colectiva sino propiedad estatal. El estado planifica y gestiona todo el sistema productivo para luego distribuir los beneficios en el país y en mantener el sistema.
El estado cubre todas las ramas de la producción, prestando a cambio sanidad y educación gratuita y comerciando para conseguir los productos escasos en la isla. Por lo tanto la mayor parte de los medios de producción y del suelo son propiedad del estado. Las unicas excepciones son las empresas mixtas relacionadas con el turismo, las pequeñas propiedades agrícolas y los pequeños comercios privados que empiezan a aparecer a partir de los 90s.
La vivienda
La vivienda es en su totalidad propiedad del estado y se distribuye de forma mas o menos equitativa entre la población. No se puede comprar, alquilar o vender casas, es el estado el único que las asigna por lo que en teoria todo ciudadano tiene acceso a una vivienda digna. Es cierto que no existen los anillos de chabolas en torno a las grandes urbes que existen en las metrópolis Latinoamericanas, sin embargo hay muchos casos a los que podemos calificar de infravivienda.
Las casas son rehabilitadas en su mayoría por sus moradores a excepción de políticas concretas como la regeneración del casco viejo de la Habana. La necesidad de vivienda se cubre mediante obras estatales de polígonos, tanto en las ciudades como en los pueblos, otras vías son la autoconstrucción subvencionada por el estado. Sin embargo la escasez de material en el mercado oficial y su carestía en el negro hacen difícil las reparaciones y mejora de las viviendas tanto para las subvencionadas como las que no, encontrándose un gran numero de viviendas en un avanzado nivel de deterioro.
Los problemas de infravivienda se dan tanto en oriente como occidente, sin embargo el chabolismo, bastante escaso en comparación con otros lugares, se asocia con la emigración ilegal de oriente a occidente, fruto de los desequilibrios regionales.
La movilidad dentro de la isla se ve coartada debido a la rígida planificación del estado sobre los trabajadores. La necesidad obliga a la emigración ilegal desde las áreas marginales haca las turísticas donde poder “inventar” y obtener dólares del turismo (jineteras(4), mercado negro,...) o ser policía. Estas situaciones empujan a actitudes discriminatorias hacia los orientales emigrados por parte del resto de la población, sin embargo no he encontrado ningún vestigio de discriminación racial.
La rígida planificación de la vivienda y el intento de fijar la población en sus residencias, crea como consecuencia un mercado negra de compra-venta de viviendas ( probablemente de reducidas dimensiones). La principal función de este mercado es facilitar los desplazamientos hacia las concentraciones humanas de Santiago o la Habana y da escasos beneficios por lo que su tamaño es reducido.
Junto a viviendas muy degradadas, coexisten una minoría de viviendas con todo tipo de comodidades occidentales. Estas pertenecen a aquellos individuos con un medio para obtener divisas USA, ya sea por tener familiares en el extranjero o por otros medios. Estas familiar son las mismas que pueden optar a una cierta movilidad dentro de la isla.
La propiedad de la producción
La propiedad de los medios de producción es casi en su totalidad estatal. La practica totalidad de la
industria transformadora, concentrada en los grandes núcleos de población de occidente, es propiedad del estado. La consecuencia más directa de esto, unido a los bajos salarios, es una desincentivación notable de los trabajadores. En las industrias más productivas, como es el caso de algunas industrias extractivas, los trabajadores son incentivados según la cantidad de producción y adquieren favores en el racionamiento de los alimentos. Sin embargo en la mayoría de la industria el salario del trabajador no guarda ninguna relación con la calidad o intensidad del trabajo, esto hace que la producción de muchas industrias este muy por debajo de su potencial. Este es el caso de las canteras por ejemplo, lo que afecta a la sociedad y su conjunto dada la escasez de materiales de construcción y la notable necesidad de rehabilitación de muchas viviendas.
En la agricultura las grandes explotaciones son de propiedad estatal y los trabajadores reciben un salario, son los jornaleros lo que, dentro de la agricultura, tienen peores condiciones laborales. En los cultivos más rentables se incentiva a los trabajadores con una proporción de los beneficios de la producción, pero esto evidentemente no es posible en la mayoría de los cultivos.
Existen cooperativas de pequeños propietarios y pequeñas explotaciones aisladas que deben vender la mayor parte de su producción al estado, pudiendo vender libremente otra parte de su producción a través de tramites burocráticos, la dificultad de estos tramites empuja a muchos productores al mercado negro –también la posibilidad de extraer mayor beneficio -. Existe una buena cantidad de agricultura de autoconsumo en pequeñas explotaciones que suele convivir con la venta de parte de la producción al estado.
Tradicionalmente Cuba depende del monocultivo de azúcar, apoyado por el café, cacao, tabaco... sin embargo los bajos precios del mercado hacen imposible continuar por mas tiempo con este tipo de producción. Cuba ha empezado a perder dinero con la exportación de azúcar. En aras de rentabilizar el cultivo de la caña, se han desarrollado procesos de diversificación de los usos comerciales de la caña. Uno de los mas interesantes es la producción de biomasa y biocombustible con la caña.
La poca rentabilidad de las grande parcelas dirigidas a la exportación ha obligado, para la planificación para las próximas campañas, a introducir la idea de sustituir la economía agrícola dependiente de la exportación de azúcar, hacia una agricultura de autoabastecimiento, dirigida a cubrir las necesidades alimenticias de la población. En este sentido a partir de los 90s se empezaron a poner en cultivo grandes solares dentro de las ciudades, para cubrir algunos alimentas basicos. Este tipo de huertos urbanos destinados a abastecer los mercados de las ciudades, los he podido observar en La Habana y Santiago.
En cuba no existe propiedad colectiva sino propiedad estatal. El estado planifica y gestiona todo el sistema productivo para luego distribuir los beneficios en el país y en mantener el sistema.
El estado cubre todas las ramas de la producción, prestando a cambio sanidad y educación gratuita y comerciando para conseguir los productos escasos en la isla. Por lo tanto la mayor parte de los medios de producción y del suelo son propiedad del estado. Las unicas excepciones son las empresas mixtas relacionadas con el turismo, las pequeñas propiedades agrícolas y los pequeños comercios privados que empiezan a aparecer a partir de los 90s.
La vivienda
La vivienda es en su totalidad propiedad del estado y se distribuye de forma mas o menos equitativa entre la población. No se puede comprar, alquilar o vender casas, es el estado el único que las asigna por lo que en teoria todo ciudadano tiene acceso a una vivienda digna. Es cierto que no existen los anillos de chabolas en torno a las grandes urbes que existen en las metrópolis Latinoamericanas, sin embargo hay muchos casos a los que podemos calificar de infravivienda.
Las casas son rehabilitadas en su mayoría por sus moradores a excepción de políticas concretas como la regeneración del casco viejo de la Habana. La necesidad de vivienda se cubre mediante obras estatales de polígonos, tanto en las ciudades como en los pueblos, otras vías son la autoconstrucción subvencionada por el estado. Sin embargo la escasez de material en el mercado oficial y su carestía en el negro hacen difícil las reparaciones y mejora de las viviendas tanto para las subvencionadas como las que no, encontrándose un gran numero de viviendas en un avanzado nivel de deterioro.
Los problemas de infravivienda se dan tanto en oriente como occidente, sin embargo el chabolismo, bastante escaso en comparación con otros lugares, se asocia con la emigración ilegal de oriente a occidente, fruto de los desequilibrios regionales.
La movilidad dentro de la isla se ve coartada debido a la rígida planificación del estado sobre los trabajadores. La necesidad obliga a la emigración ilegal desde las áreas marginales haca las turísticas donde poder “inventar” y obtener dólares del turismo (jineteras(4), mercado negro,...) o ser policía. Estas situaciones empujan a actitudes discriminatorias hacia los orientales emigrados por parte del resto de la población, sin embargo no he encontrado ningún vestigio de discriminación racial.
La rígida planificación de la vivienda y el intento de fijar la población en sus residencias, crea como consecuencia un mercado negra de compra-venta de viviendas ( probablemente de reducidas dimensiones). La principal función de este mercado es facilitar los desplazamientos hacia las concentraciones humanas de Santiago o la Habana y da escasos beneficios por lo que su tamaño es reducido.
Junto a viviendas muy degradadas, coexisten una minoría de viviendas con todo tipo de comodidades occidentales. Estas pertenecen a aquellos individuos con un medio para obtener divisas USA, ya sea por tener familiares en el extranjero o por otros medios. Estas familiar son las mismas que pueden optar a una cierta movilidad dentro de la isla.
La propiedad de la producción
La propiedad de los medios de producción es casi en su totalidad estatal. La practica totalidad de la
industria transformadora, concentrada en los grandes núcleos de población de occidente, es propiedad del estado. La consecuencia más directa de esto, unido a los bajos salarios, es una desincentivación notable de los trabajadores. En las industrias más productivas, como es el caso de algunas industrias extractivas, los trabajadores son incentivados según la cantidad de producción y adquieren favores en el racionamiento de los alimentos. Sin embargo en la mayoría de la industria el salario del trabajador no guarda ninguna relación con la calidad o intensidad del trabajo, esto hace que la producción de muchas industrias este muy por debajo de su potencial. Este es el caso de las canteras por ejemplo, lo que afecta a la sociedad y su conjunto dada la escasez de materiales de construcción y la notable necesidad de rehabilitación de muchas viviendas.
En la agricultura las grandes explotaciones son de propiedad estatal y los trabajadores reciben un salario, son los jornaleros lo que, dentro de la agricultura, tienen peores condiciones laborales. En los cultivos más rentables se incentiva a los trabajadores con una proporción de los beneficios de la producción, pero esto evidentemente no es posible en la mayoría de los cultivos.
Existen cooperativas de pequeños propietarios y pequeñas explotaciones aisladas que deben vender la mayor parte de su producción al estado, pudiendo vender libremente otra parte de su producción a través de tramites burocráticos, la dificultad de estos tramites empuja a muchos productores al mercado negro –también la posibilidad de extraer mayor beneficio -. Existe una buena cantidad de agricultura de autoconsumo en pequeñas explotaciones que suele convivir con la venta de parte de la producción al estado.
Tradicionalmente Cuba depende del monocultivo de azúcar, apoyado por el café, cacao, tabaco... sin embargo los bajos precios del mercado hacen imposible continuar por mas tiempo con este tipo de producción. Cuba ha empezado a perder dinero con la exportación de azúcar. En aras de rentabilizar el cultivo de la caña, se han desarrollado procesos de diversificación de los usos comerciales de la caña. Uno de los mas interesantes es la producción de biomasa y biocombustible con la caña.
La poca rentabilidad de las grande parcelas dirigidas a la exportación ha obligado, para la planificación para las próximas campañas, a introducir la idea de sustituir la economía agrícola dependiente de la exportación de azúcar, hacia una agricultura de autoabastecimiento, dirigida a cubrir las necesidades alimenticias de la población. En este sentido a partir de los 90s se empezaron a poner en cultivo grandes solares dentro de las ciudades, para cubrir algunos alimentas basicos. Este tipo de huertos urbanos destinados a abastecer los mercados de las ciudades, los he podido observar en La Habana y Santiago.
Algunos apuntes para comprender la realidad socio-económica cubana
Cuba es el ultimo país occidental donde se mantiene el sistema
económico conocido como socialismo real. Es este un sistema que
difícilmente podemos contemplar como un paso al comunismo. Antes
bien como un sistema por si mismo, diferente del capitalismo social
o liberal reinante, basado en una planificación casi total de
la economía y un control estatal de los medios de producción,
lo que durante el siglo XX se ha venido a llamar “socialismo de
estado”.
Cuba se encuentra desde la caída del bloque socialista en una situación de crisis permanente conocida como “periodo especial” ( a partir del 1990-91). El origen de esta crisis se encuentra en que el sistema económico pre-crisis se basaba en una economía irreal sostenida por la URSS, cuyas características mas decisivas eran la entrada de petróleo, maquinaria y materias primas escasas en la isla a cambio del poco valorado excedente de la producción de azúcar, café o cacao que conseguía el sistema productivo Cubano. Las razones de este apoyo incondicional era la situación estratégica de un país socialista aliado tan próximo a USA. Esta dependencia hacia que, en mayor o menor medida, Cuba reprodujera los patrones socio-económicos de la URSS.
Cuba tenia un sistema político en el que predominaban por igual el populismo, el socialismo de estado y el nacionalismo anti-imperialista, pensamiento, este ultimo, especialmente arraigado en la población.
Con el periodo especial Cuba entra en una fase de aislamiento económico cuya principal consecuencia es la escasez de materias primas (especialmente el petróleo) dada la imposibilidad de la isla de autoabastecerse o de ser competitivo en el mercado mundial, algo acentuado hasta el extremo por el bloqueo económico impuesto por USA.
La falta de materias primas supone un freno enorme para el desarrollo de la producción. La caída del precio de las materias primas (azúcar, cacao, café,...) hace la balanza de pagos muy negativa y crea la necesidad de que entren divisas por otros medios, por una parte de los emigrados a USA y por otro de la explotación de una de las principales ventajas geoestratégicas de Cuba, el turismo de sol y playa, y la entrada de dólares con el.
La convivencia de dólares y pesos crea una dualidad en la economía, un mercado miserable en pesos, de tiendas vacías, sueldos nimios y malos servicios (como es fácilmente apreciable en el transporte y la hostelería en pesos, fundamentalmente orientados hacia el consumo del Cubano y no del turista), con uno más eficiente basado en los dólares del turista, en tiendas de artículos de importación, transportes y restaurantes más ostentosos. Este mercado de dólares es cada vez mas utilizado por una parte de los Cubanos que pueden permitírselo “inventando” o que lo obtiene de sus familiares emigrados.
A la par se aprecia el imparable desarrollo de un mercado negro de diversos tipos de productos, tanto secundarios como de primera necesidad, tanto en dólares como en pesos.
Este mercado nace principalmente a partir de productos robados al estado, y va desde el contrabando de objetos de lujo para vender a los turistas, hasta productos alimenticios racionados para los Cubanos como los huevos, o la carne de vaca, pasando por supuesto por la gasolina.
A través del turismo y de permitir el invento y el mercado negro, el Estado cubano mantiene su estructura económica y su independencia de USA, así como algunas ventajas sociales como educación y sanidad gratuitas.
La economía cubana se enfrenta básicamente a dos problemas muy graves que la obligan a la dolarización de la economía y a la introducción progresiva de características del mercado capitalista en su economía ( a través del turismo o el mercado negro). Por una parte, la imposibilidad de una economía socialista(2) en un solo país, mas cuando este país cuenta con tan escasos recursos. El bloqueo en este caso se suma a la debilidad en el mercado, propio de los países productores de materias primas. En segundo lugar se enfrenta a una gran desincentivación de la población. Las empresas estatales resultan poco rentables dado que los trabajadores no están incentivados para hacerlas funcionar. La producción es mas baja de lo que podría ser y esto se extiende a una de las principales bazas de Cuba, el turismo. La razón son los bajos salarios y la escasa utilidad del dólar, que empujan a la población al mercado negro, a inventar y a robar al estado, para cubrir sus necesidades(3).
Cuba se encuentra desde la caída del bloque socialista en una situación de crisis permanente conocida como “periodo especial” ( a partir del 1990-91). El origen de esta crisis se encuentra en que el sistema económico pre-crisis se basaba en una economía irreal sostenida por la URSS, cuyas características mas decisivas eran la entrada de petróleo, maquinaria y materias primas escasas en la isla a cambio del poco valorado excedente de la producción de azúcar, café o cacao que conseguía el sistema productivo Cubano. Las razones de este apoyo incondicional era la situación estratégica de un país socialista aliado tan próximo a USA. Esta dependencia hacia que, en mayor o menor medida, Cuba reprodujera los patrones socio-económicos de la URSS.
Cuba tenia un sistema político en el que predominaban por igual el populismo, el socialismo de estado y el nacionalismo anti-imperialista, pensamiento, este ultimo, especialmente arraigado en la población.
Con el periodo especial Cuba entra en una fase de aislamiento económico cuya principal consecuencia es la escasez de materias primas (especialmente el petróleo) dada la imposibilidad de la isla de autoabastecerse o de ser competitivo en el mercado mundial, algo acentuado hasta el extremo por el bloqueo económico impuesto por USA.
La falta de materias primas supone un freno enorme para el desarrollo de la producción. La caída del precio de las materias primas (azúcar, cacao, café,...) hace la balanza de pagos muy negativa y crea la necesidad de que entren divisas por otros medios, por una parte de los emigrados a USA y por otro de la explotación de una de las principales ventajas geoestratégicas de Cuba, el turismo de sol y playa, y la entrada de dólares con el.
La convivencia de dólares y pesos crea una dualidad en la economía, un mercado miserable en pesos, de tiendas vacías, sueldos nimios y malos servicios (como es fácilmente apreciable en el transporte y la hostelería en pesos, fundamentalmente orientados hacia el consumo del Cubano y no del turista), con uno más eficiente basado en los dólares del turista, en tiendas de artículos de importación, transportes y restaurantes más ostentosos. Este mercado de dólares es cada vez mas utilizado por una parte de los Cubanos que pueden permitírselo “inventando” o que lo obtiene de sus familiares emigrados.
A la par se aprecia el imparable desarrollo de un mercado negro de diversos tipos de productos, tanto secundarios como de primera necesidad, tanto en dólares como en pesos.
Este mercado nace principalmente a partir de productos robados al estado, y va desde el contrabando de objetos de lujo para vender a los turistas, hasta productos alimenticios racionados para los Cubanos como los huevos, o la carne de vaca, pasando por supuesto por la gasolina.
A través del turismo y de permitir el invento y el mercado negro, el Estado cubano mantiene su estructura económica y su independencia de USA, así como algunas ventajas sociales como educación y sanidad gratuitas.
La economía cubana se enfrenta básicamente a dos problemas muy graves que la obligan a la dolarización de la economía y a la introducción progresiva de características del mercado capitalista en su economía ( a través del turismo o el mercado negro). Por una parte, la imposibilidad de una economía socialista(2) en un solo país, mas cuando este país cuenta con tan escasos recursos. El bloqueo en este caso se suma a la debilidad en el mercado, propio de los países productores de materias primas. En segundo lugar se enfrenta a una gran desincentivación de la población. Las empresas estatales resultan poco rentables dado que los trabajadores no están incentivados para hacerlas funcionar. La producción es mas baja de lo que podría ser y esto se extiende a una de las principales bazas de Cuba, el turismo. La razón son los bajos salarios y la escasa utilidad del dólar, que empujan a la población al mercado negro, a inventar y a robar al estado, para cubrir sus necesidades(3).
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