La llamada “actualización” que Ustedes han puesto en marcha, impuesta al partido y a la sociedad cubana,
en virtud del antidemocrático artículo V de la Constitución sobre el
papel rector del partido comunista en la sociedad, barnizado con el
sesgado método de la consulta
vertical dirigida, no solo se ha hecho
desconociendo y violando los intereses de las mayorías, sino que, a cada
paso, ha evidenciado su objetivo principal: fortalecer el monopolio
estatal de la política y la economía que una elite político-militar
detenta hace más de medio siglo.
Son Ustedes y los demás. Los demás: todos nosotros, el pueblo, por
Ustedes explotado, reprimido, humillado, vilipendiado, calumniado,
culpado de los desastres provocados por Ustedes.
No tienen plan, no tienen proyecto que no sea mantener el poder a toda costa y costo.
Las medidas de la “actualización” que en algún sentido benefician a
los demás, nosotros, el pueblo, tienen un fondo pragmático de beneficios
mayores para Ustedes y cuando ha resultado que los intereses de Ustedes
han sido afectados en algo por las nuevas medidas, éstas vienen ya
montadas con limitaciones o de inmediato vienen los retrocesos.
La apertura de los servicios de telefonía celular, hoteles para
turistas e internet, dieron a las corporaciones militares la oportunidad
de recaudar grandes sumas de moneda convertible, CUC, pues todos esos
servicios se ofertan solo en esa moneda. Pero al mismo tiempo estos
servicios se han concedido con limitaciones sobre algunos de sus
aspectos que, en opinión de Ustedes, puede afectar sus intereses.
Así la telefonía celular, del monopolio ETECSA controlado ya por los
militares, no solo les sirve para conocer las conversaciones de todos
los usuarios, sino cuando es del interés de Ustedes dejan “en apagón
telefónico” a los opositores. De Internet ni hablar, además de las
páginas “precilladas” que no se pueden abrir por “seguridad nacional”,
dado el precio -prohibitivo para las mayorías-, poco o nada aporta a
los demás que no pueden acceder por razones económicas. Hay determinadas
instalaciones turísticas que siguen vedadas a los cubanos, como lo son las de algunos cayos que alguna vez, o todavía, fueron o son cotos privados de la alta jerarquía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario